Comportamientos abusivos
La violencia en las relaciones no sólo incluye el maltrato físico y sexual, sino que también se extiende a otras formas de comportamientos amenazadores y dañinos.
Infórmate sobre las distintas formas de maltrato.
Formas de maltrato
El maltrato físico implica el uso deliberado de la fuerza, el contacto físico no deseado o la proximidad al cuerpo de alguien de forma que le cause lesiones o le ponga en peligro. Incluso las acciones que no provocan daños visibles son inaceptables y constituyen maltrato.
El maltrato físico incluye:
- Puñetazos, bofetadas, cabezazos, patadas, pellizcos, tirones de pelo, mordiscos, etc.
- agradable funcionaba impidiéndoles comer o dormir
- Dañar la propiedad o tirar cosas
- Utilizar armas para amenazarles o hacerles daño
- Bloquear una puerta o sujetarles para impedir que salgan
- Perjudicar a los niños o a los animales domésticos
- Forzar el consumo de drogas o alcohol
- Agarrarles la cara, la garganta o el cuello
El abuso sexual implica presionar, coaccionar u obligar a alguien a realizar actividades o actos sexuales, que pueden implicar el uso de drogas o alcohol. Cualquier forma de compromiso sexual sin consentimiento nunca es aceptable, independientemente del estado civil o de la relación.
El abuso sexual incluye:
- Exigir o coaccionar el sexo
- Forzar actos sexuales incómodos
- Causar daño físico durante las relaciones sexuales
- Involucrar a otros en relaciones sexuales sin consentimiento
- Insultarlas de forma sexual
- Ignorar sus sentimientos respecto al sexo
- Obligarles a ver pornografía
- Intentar a propósito transmitir una ETS
- Obligarles a vestirse de forma sexual
El maltrato emocional, psicológico y verbal comprende comportamientos como amenazar, hacer luz de gas, burlarse, manipular y gritar, entre otros, que no implican daño físico. A pesar de la ausencia de daño físico, nunca es aceptable utilizar palabras o acciones para intimidar, humillar o atemorizar a una persona.
El maltrato emocional incluye:
- Criticándoles constantemente
- Culpándoles de todo
- Confundirles para distorsionar su sentido de la realidad
- Atacar su autoestima y autovaloración
- Amenazar con revelar sus secretos
- Insultos y burlas
- Gritos y chillidos
- Avergonzarles o humillarles en público
- Criticar o disminuir sus logros
- Obligarles a hacer algo mediante amenazas
- Actuar de forma excesivamente celosa o posesiva
- Acusarles constantemente de flirtear o engañar
En la era digital, la violencia en las relaciones se extiende al abuso digital a través de Internet, mensajes de texto y plataformas de medios sociales. A pesar de la ausencia de daño físico, es inaceptable incurrir en comportamientos digitales como el ciberacoso, el hostigamiento, el acecho o la intimidación.
El abuso digital incluye:
- Dictar quién puede o no puede ser amigo en sus redes sociales
- Enviar mensajes insultantes o amenazantes
- Utilizar la tecnología para vigilar su ubicación o sus actividades
- Enviar o exigir imágenes explícitas no deseadas
- Robar sus contraseñas o información personal
- Difundir rumores sobre ellos en las redes sociales
- Enviarles constantemente mensajes de texto o de texto para infundirles miedo
- Mirar sus mensajes de texto, llamadas o fotos
Una de las formas más sutiles de violencia en las relaciones, el abuso económico, es también la más común. Consiste en utilizar el dinero para imponer poder y control, lo que puede incluir impedir que alguien trabaje, se eduque, tenga acceso al dinero o participe en decisiones financieras. Nunca es aceptable manipular o controlar las finanzas de alguien, sus gastos o su potencial de ingresos.
El abuso financiero incluye:
- Negarles el acceso a los ingresos personales o familiares
- Prohibir o limitar la educación laboral
- Hacer que pierdan su trabajo
- Robarles dinero o bienes
- Negarse a trabajar o a contribuir al hogar
- Confiscación de declaraciones de la renta individuales o conjuntas
- Negarse a pagar Necesidades o gastos compartidos
- Obligarles a firmar documentos financieros
- Hacerles rendir cuentas de cada céntimo gastado
El acecho implica la observación, persecución o acoso repetidos de una persona, a menudo con la intención de vigilarla o infundirle miedo. Nunca es aceptable vigilar su ubicación, actividades o movimientos sin su consentimiento explícito, ya sea en persona o a través de la tecnología.
El acoso incluye:
- Seguir o rastrear su ubicación
- Espiarles o vigilarles con cámaras ocultas
- Monitorizar sus movimientos e interacciones
- Aparecer de repente sin haber sido invitado
- Acoso cibernético a través de mensajes de texto, correo electrónico, aplicaciones o redes sociales
- Supervisar su uso de un ordenador o dispositivo móvil
- Llamar repetidamente y colgar
- Contactar con sus amigos y familiares buscando su ubicación
El abuso reproductivo implica coaccionar o controlar las decisiones relativas al control de la natalidad, los anticonceptivos, el embarazo y el parto. Nunca es aceptable privar a las personas de su derecho a tomar estas decisiones de forma autónoma.
El abuso reproductivo incluye:
- Negarse a utilizar un preservativo anticonceptivo
- Quitar, romper o manipular un preservativo
- Mentir sobre la anticoncepción (vasectomía, píldora, etc.)
- Forzar un embarazo o un aborto
- Mantenerlas continuamente embarazadas
- Sabotear el control de natalidad
Uno de los tipos de violencia en las relaciones menos abordado es el abuso espiritual o religioso. Esto implica negar a las personas la libertad de practicar sus propias creencias o coaccionarlas para que adopten las creencias de otra persona. Todo el mundo tiene el derecho fundamental a creer y practicar lo que quiera, y nunca es aceptable vulnerar ese derecho.
El abuso espiritual incluye:
- Coaccionándoles para que practiquen creencias religiosas o espirituales
- Impedirles practicar creencias religiosas o espirituales
- Utilizar sus creencias religiosas o espirituales para manipular
- Ridiculizar sus creencias religiosas o espirituales
- Forzar creencias religiosas o espirituales a los niños