Escrito en 2016, actualizado en enero de 2021
Desde hace más de una década, enero es el Mes Nacional de Concienciación sobre el Acoso. Empecemos con algunos datos:
- El 76% de las víctimas de homicidio por violencia doméstica fueron acosadas por primera vez por su pareja
- 1 de cada 8 víctimas de acoso con empleo pierde tiempo de trabajo como consecuencia de su victimización y más de la mitad pierden 5 días de trabajo o más
- 1 de cada 7 víctimas de acoso se ha visto obligada a mudarse a causa de su victimización
Está claro que el acoso es un delito grave y peligroso que afecta a las víctimas de múltiples maneras; sin embargo, con demasiada frecuencia, el término «acoso» se utiliza de forma despreocupada (piensa: «Soy un acosador total en Facebook»). Para comprender cómo puede ser perjudicial este uso casual del término «acoso», conviene entender primero qué es el acoso. El acecho es una conducta dirigida a una persona concreta que causaría miedo a una persona razonable. Acercarse a una víctima o presentarse en lugares en los que la víctima no quería que estuvieran; hacer llamadas telefónicas no deseadas; dejar a la víctima mensajes no deseados (de texto o de voz); y observar o seguir a la víctima a distancia, o espiarla con un dispositivo de escucha, una cámara o un sistema de posicionamiento global fueron las tácticas de acoso más denunciadas. Esto va mucho más allá de mirar las publicaciones y fotos de alguien en Facebook… se trata de comportamientos que hacen que alguien sienta miedo. El 46% de las víctimas de acoso temen no saber qué ocurrirá a continuación; el 29% de las víctimas de acoso temen que el acoso no cese nunca; 1 de cada 7 víctimas de acoso se muda como consecuencia de su victimización.
Cuando utilizamos mal el término «acoso», es menos probable que nosotros, y quienes nos rodean, comprendamos, apreciemos y abordemos la gravedad de la situación cuando alguien está siendo realmente acosado (cuando es víctima de una conducta dirigida específicamente a él que le provoca miedo).
Por eso, este mes de enero, te retamos a que prestes atención y llames educadamente la atención a la gente cuando utilice mal la palabra. Probablemente te sorprenderá la frecuencia con que lo oyes. Prueba: «¿Quizás haya una palabra mejor?». O piensa en tu propia respuesta. Esta es una forma sencilla (¡aunque sabemos que es un reto!) de crear y difundir conciencia, comprensión y cambio social.
Si alguien te revela que está siendo acosado, ¡escúchale y tómatelo en serio! No los descartes por ser «dramáticos». Pregúntales qué apoyo necesitan. Si les acosa una pareja actual o anterior, la Línea Nacional de Ayuda contra la Violencia Doméstica puede ser un buen recurso. Visita su página web o llámales 24 horas al día, 7 días a la semana, al 800-799-7233.
